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Datos biométricos: El nuevo método de seguridad en los bancos

Los mexicanos han reportado un total de 40 mil 928 robos de identidad cibernética y tradicional con los cuales se lograron extraer un total de 2 millones 216 mil pesos en la primera mitad de 2019 de acuerdo con Condusef.

El tema de seguridad de protección de datos financieros es cada día más relevante porque ya no es suficiente con establecer contraseñas para resguardar los datos, las personas deben buscar un banco que les dé seguridad y confianza de que su información financiera será correctamente protegida.

Con afán de disminuir los delitos por robo de identidad en México, los cuales ocupan el octavo lugar a nivel mundial, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) exigirá a los bancos capturar la huella digital de los usuarios como parte de la nueva legislación que entrará en vigor para marzo de este año

Los bancos y la tecnología biométrica

Algunos bancos ya cuentan con este tipo de tecnología, sin embargo, buscan innovar para ofrecer mayor seguridad a sus clientes. Banco Azteca, pionera en la materia, ya lleva años implementando este tipo de tecnología en sus operaciones.

Santander declaró que utilizará mil millones de pesos para la inversión en la capturación de huellas dactilares y faciales en 3.7 millones de clientes en una primera etapa. Mientras que Banorte continua en el proceso para cumplir con la legislación.

Banregio cuenta con el control biométrico dactilar desde principios del segundo trimestre del 2019, sin embargo, pretende que para febrero de este año se cuente con reconocimiento facial para abrir cuentas. Por otra parte, se espera que BBVA llegue al plazo establecido, ya que actualmente realiza algunos controles biométricos en sus sucursales.

Citibanamex declaró que desde 2016 cuenta con lectores de huellas dactilares y estima que los planes para 2020 es incluir la implementación productiva de reconocimiento facial, en la cual están desarrollando un modelo integral de operación para cada canal.

Por otro lado, HSBC estableció en noviembre del 2017 la voz para el centro de contacto a clientes, además su aplicación móvil cuenta con reconocimiento de huella digital desde el teléfono, así como la biometría de huella en sucursales. Estiman que para la fecha indicada el banco tenga habilitados estos controles en toda su red de sucursales.

¿Cómo funcionará el proceso de controles biométricos?

Cuando el usuario realice una operación bancaria, por ejemplo, una transacción, solicitar un crédito o abrir una cuenta, el interesado deberá presentar su identificación oficial vigente INE así como su CURP.

El banco tomará las huellas dactilares de al menos seis dedos con lectores similares utilizados en el INE y posteriormente se conectará con la base de datos del INE para corroborar que la información personal del cliente sea correcta.

Una vez confirmada la identidad del usuario, el banco resguarda la información en su base para proceder a la solicitud del cliente. Dependiendo de cada banco, pueden solicitar otra lectura biométrica, como voz, rostro e incluso iris.

Vulnerabilidad en el sistema de seguridad

Ignacio Sotelo, director de la Asociación Mexicana de Ciberseguridad (Ameci), mencionó que “existen dudas en la manera en cómo se pueda salvaguardar esa información, no sabemos si, esas huellas dactilares van a guardarse en un base de datos planas o van a pasar por algún proceso de cifrado”.

En un contexto donde México tiene una sociedad dañada por la desconfianza y que apenas asimila las nuevas tecnologías, esta incertidumbre crece al dejar toda la información bancaria en manos de terceros.

Si a esto le agregamos que no se sabe qué tan vulnerable o segura puede ser la base de datos que cada banco utilizará para el resguardo de la información, se torna un tema complicado. Saber que tu huella digital se convierte en la carta de identidad para realizar transacciones facilitará los movimientos, sin embargo, los riesgos también aumentan en cuestión de seguridad y por eso es importante considerar tomar en cuenta una Agencia Nacional de Ciberseguridad.

Se pretende que cada banco desarrolle su propia base de datos con la garantía de que no será compartida y se trabajará en conjunto con el INE para prevenir fraudes.

Realmente los bancos se enfrentan a un gran reto: establecer servicios de calidad ya no es suficiente, ahora deben generar la confianza en cada uno de sus clientes para que ellos se sientan realmente protegidos por su institución bancaria, con esta nueva legislación adquieren una gran responsabilidad que deberán asumir de la mejor manera.