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Expertos Orben

Las mejores prácticas como generadoras de valor en tu empresa

 

El término mejores prácticas es cada vez más popular en una diversa gama de industrias, empleándose desde la planeación y dirección estratégica, pasando por el gobierno corporativo, la administración de proyectos, la administración de riesgos, TI, hasta los procesos de negocio en general.

Las mejores prácticas son diseñadas por expertos del tema en cuestión, quienes por medio de consultas, consensos y discernimientos establecen estándares que serán reconocidos como tales. Son adoptadas por empresas líderes en su ramo que buscan la generación de valor de una manera efectiva a través de la implementación de procesos basados en éstas.

En algunas industrias el término buenas prácticas se usa como sinónimo de mejores prácticas, aunque en el sentido estricto son conceptos diferentes ya que una buena práctica siempre debe de anteceder a una mejor práctica. Por otro lado, tendemos a confundir metodología con mejores prácticas. La metodología es propia de una organización y es la que adoptamos y adaptamos a través de la implementación de acciones, técnicas o procedimientos basados en las mejores prácticas de la industria.

Desarrollar nuestra propia metodología sustentada en las mejores prácticas, además de posibilitarnos la generación de valor de una manera más efectiva, nos facilita la administración de actividades y nos aumenta la probabilidad de tener éxito en nuestros proyectos y en la operación de los servicios que proporcionamos.

Entre las mejores prácticas más populares, están:

  • Administración de Proyectos: Establece las bases para que las organizaciones puedan construir metodologías, políticas, procedimientos, reglas, herramientas, técnicas y fases del ciclo de vida necesarios para la dirección de proyectos. (*)
  • ITIL: Guía de las mejores prácticas que son aplicables a todo tipo de organizaciones que proveen servicios de TI al negocio. (**)

Es importante que en nuestras organizaciones el término mejores prácticas no se convierta solamente en un slogan; sino que busquemos y nos esforcemos para que sea un estilo de vida en la empresa y que impacte positivamente en nuestra cultura en todos sus ámbitos, de esta manera podremos decir que nuestra metodología es efectiva y eficiente y que cumple con las expectativas de todos los involucrados e interesados.