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Estonia: el país más digitalizado del mundo – Inglés

Realizar todos los trámites burocráticos, académicos, de salud o bancarios en línea parece una película futurista. Este escenario lo imaginamos dentro de varias décadas cuando la tecnología haya penetrado por completo nuestras vidas. Y aunque en nuestro país hay avances significativos encaminados hacía ese futuro, existe un pequeño país europeo que desde inicios de este siglo lo logró y ya es ejemplo para el resto del mundo.

Estonia con apenas 1.3 millones de habitantes resurgió de una crisis profunda en la década de los 80 luego de independizarse de la Unión Soviética; 30 años después han ganado el nombre del país más digitalizado. El 88% de los estonios utiliza internet todos los días y el 87% de la población entre los 16 y los 74 años se conecta al sitio web gubernamental.

¿Te imaginas un país sin Constitución, instituciones democráticas, sistema legal ni infraestructura y con un sistema bancario obsoleto? Da miedo de solo pensarlo, pero aún con todas adversidades, Estonia demostró que gracias a la tecnología se puede salir una crisis política, social y económica.

“En realidad, nosotros no quisimos crear un Estado digital. Era una cuestión de supervivencia. Enseguida nos dimos cuenta de que la Administración Pública y la burocracia gubernamental eran muy caras. Queríamos hacer las cosas a nuestra manera. Diferenciarnos de la etapa que estábamos cerrando. Esa fue una gran motivación para impulsar la digitalización”. Explicó al diario El País Linnar Viik, ingeniero, economista y una de las personas que impulsó la digitalización en el país europeo.

Así fue la evolución de la digitalización

La nueva generación de Estonia independiente y digitalizada empezó con la emisión de pasaportes en 1992. Una década después el gobierno estoniano dio el segundo paso entregando una tarjeta de identidad con un chip electrónico para acceder a sus servicios en la red.

A partir de este cambio Estonia llegó a lo que es hoy. Sus ciudadanos tienen la posibilidad de realizar mil 789 trámites oficiales en línea, es decir el 99% del total, a cualquier hora del día los siete días de la semana desde el portal gubernamental. Los únicos tramites que requieren que estén presentes son los relacionadas con operaciones inmobiliarias, matrimonios o divorcios.

Con tan solo una conexión a internet los estonianos pueden trámites comunes como:

  • Votar.
  • Renovar su licencia de conducir.
  • Consultar recetas médicas.
  • Presentar reclamaciones por importes menores a 2 mil euros.
  • Declarar pagos de renta.
  • Impugnar multas de tráfico.
  • Cambiar la dirección de su domicilio.
  • Registrar una empresa.
  • Firma documentos.
  • Ver las calificaciones de sus hijos o comunicarse con sus profesores.
  • Acceder a su historial médico.

El sector salud es el que más se ha beneficiado a los ciudadanos de Estonia. Si presentan una gripa o si han tenido un accidente automovilístico el sistema está listo para actuar y proteger la vida de los estonianos.

“Si ingresamos el código de identificación del paciente que acabamos de recoger, podemos acceder a su historial, a los números de contacto de sus familiares e incluso al de su médico habitual. Tener este tipo de información de calidad desde el primer momento es vital: evita errores en la toma de decisiones y, evidentemente, salva vidas”, contó el médico Arkadi Popov a El País.

Dentro del sistema gubernamental los funcionarios predican con el ejemplo. Desde el año 2000 el papel desapareció de las reuniones del Consejo de Ministros y el primer ministro firma de manera digital las leyes para que entren en vigor. Además de formar un ecosistema eficiente, transparente y seguro, el PIB se ha beneficiado ya que cada año se ahorra el 2% en salarios y gastos; además el 70% se nutre del sector servicios, y aquellos relacionados con las tecnologías de la información y la comunicación.

“Estamos centrados en simplificar los trámites entre Administración y ciudadanos y emprendedores. Ahora mismo la mayoría de esas interacciones se realizan online: entras en la plataforma, rellenas unos datos y listo. Pero queremos automatizar y agrupar esos procesos”, afirmó Siim Sikkut, jefe de información del Gobierno estonio.

Sistema de salud

Cuando la ambulancia está de camino al hospital, el personal del centro puede ver su recorrido gracias al GPS y así tenerlo todo preparado en la planta de cirugía, una gran pantalla gobierna los 18 quirófanos disponibles. En blanco se ha quedado la pizarra que utilizaban hasta hace cinco años, cuando todo se organizaba a golpe de teléfono y rotulador. Con este sistema electrónico de reserva de quirófanos pionero en Estonia, subraya Kagalo, los cirujanos introducen los datos del paciente, especifican el nivel de urgencia de la operación —código rojo, si necesita ser intervenido de urgencia; amarillo, si puede esperar hasta 2 horas; gris, hasta 24 horas—, el tipo de instrumental y personal necesario, y hasta el tiempo que durará la operación. Ahora hay menos overbookings, menos esperas y menos cancelaciones. Incluso se han resuelto temas quizás menores.

Terminada la intervención, los cirujanos se dirigen a una sala de ordenadores donde completan el informe del paciente, que, una vez recibida el alta, se encriptará y pasará a formar parte de su historial médic

Protección de datos, privacidad y ciberseguridad

Y ante toda esta maravilla seguro te has preguntado ¿cuál será el lado oscuro de que los datos personales de cada ciudadano estén en la red? También debiste pensar en las cientos de formas en que los ciberdelincuentes podrían aprovecharse de toda esta información o de cómo el mismo gobierno podría usar esta información para temas electorales.

Sin embargo, en el sistema digital de Estonia son los ciudadanos los propietarios de sus datos. Cada consulta es registrada y si no hay conformidad con la misma puede presentar una denuncia ya que las intromisiones injustificadas constituyen un delito.

Al menos por ese lado puedes estar tranquilo por los estonios y por si en este punto estás considerando hacer una mudanza directo al continente europeo. Aunque, sin la intención de arruinar tu historia perfecta, los ciberataques son latentes; sin embargo, tratando del primer mundo no hay mucho de donde temer.

Puedes imaginarte que el enemigo de Estonia es Rusia, por obvias razones. Y en 2007 este sentimiento negativo se materializó cuando en el mes de abril Estonia retiró una estatua de bronce erigida en 1947 para conmemorar a los soldados soviéticos caídos en la Segunda Guerra Mundial, por ser símbolo de una pasado de ocupación. Rusia no tardó en advertir que este movimiento tendría consecuencias “desastrosas”.

Rusia cumplió su advertencia con un ciberataque. Unos días después de retirar la estatua de su lugar original, los ciudadanos no pudieron acceder a las webs del Gobierno, los principales periódicos, las universidades o los bancos. Y a pesar del escenario casi apocalíptico, pues al ser un país casi 100% digitalizado nada se podía hacer, el gobierno de Estonia superó la situación y desde ese entonces es una referencia en materia de ciberseguridad para todo el mundo.

Sin lugar a duda, Estonia es el país modelo a seguir, no solo por su digitalización sino por la implementación de la tecnología, la privacidad de la información y la ciberseguridad. Nuestro país aún tiene un largo camino por recorrer. Solo el 65% de los mexicanos mayores de 5 años tienen acceso a internet. Y de estos el más del 90% por ciento lo utiliza para entretenimiento, comunicarse y obtener información.

Los ataques a empresas e instituciones privadas obliga a todos los sectores a iniciar un debate que lleve a generar una estrategia conjunta para mantener la seguridad y bienestar para los mexicanos. De acuerdo con un estudio de We are social existe una acentuada preocupación de los usuarios de internet en nuestro país por la privacidad de su información en línea.

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