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Ciberseguridad

Carding: en qué consiste y cómo protegerte de este silencioso microfraude

El cargo de tu tarjeta por una segunda cuenta de Netflix o los viajes de Uber que tú no realizaste, pueden no ser de tu hermano o tu mamá. Si dejaste pasar algunos cobros solo porque creíste que eran realizados por tu familia, te tenemos una mala noticia. Pese a que se trate de pequeñas cantidades, más que ser el altruista de tu familia, estás siendo víctima del microfraude carding.

Esta estafa online consiste en acceder ilegalmente a los datos de tus tarjetas de crédito y débito. Para esto los ciberdelincuentes utilizan software que prueba diferentes combinaciones. Así, descubren los 16 dígitos, fecha de vencimiento y código de verificación CVV de las tarjetas.

“Básicamente la forma en la que los defraudadores acceden a estos datos es de manera aleatoria. Es decir, no tienen una víctima potencial, todo lo hacen al azar. Para conseguirlos utilizan una serie de programas o software que, mediante algoritmos, generan varias combinaciones”, detalla la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) en su sitio web.

Sin embargo, también pueden utilizar técnicas de ingeniería social como el phishing. Así, engañan a las personas para que estas proporcionen los datos de sus tarjetas. Ya sea a través de llamadas, mails o páginas web falsas.

¿Por qué el carding es un fraude tan fácil de cometer?

¿Por qué el carding es un fraude tan fácil de cometer?

Si de pronto ves que en tus cuentas hay un déficit de 5 mil, 10 mil o 15 mil pesos y no recuerdas haber realizado una compra grande, entrarás en pánico e investigarás de inmediato. Pero ¿qué pasaría si son 50, 70 o 150 pesos menos?, seguramente nada. Si no eres tan meticuloso, estos cobros pasarán desapercibidos para ti.

Una de las características de este microfraude es que el dinero se utiliza para pagar servicios de streaming y apps. Ver películas en Netflix y usar Uber como transporte es algo que tú y la mayoría hace cotidianamente. Por ello, es muy complicado que detectes los cobros que no corresponden a tu uso.

De acuerdo con Condusef, de enero a septiembre de 2019, recibió 4 millones 359 mil 807 quejas por fraudes cibernéticos.Es decir, un 38 por ciento más que durante el  mismo periodo de 2018.

Esto puede deberse a dos factores alarmantes por sí solos. Primero, al ser un microfraude difícilmente es detectado y reportado por el usuario. Y segundo, si bien el carding está identificado como fraude cibernético, no está contemplado como delito en nuestro Código Penal Federal.

“En México difícilmente (los microfraudes) son perseguidos por la falta de un marco legal y porque su actividad es difícil de rastrear”, asegura la Condusef.

Cómo reducir riesgos

Los factores de riesgo nos colocan en un escenario donde nadie está 100% exento de ser víctima del carding. Sin embargo, puedes reducir los riesgos de este microfraude. Te compartimos algunas recomendaciones de la Condusef que debes aplicar desde ahora:

COMPRAS FÍSICAS

como reducir riesgos en compras físicas

1.- Cuando utilices tu tarjeta bancaria para hacer pagos físicos no la pierdas de vista. Del mismo modo, no permitas que se la lleven a otro lugar fuera de la caja.

2.- Cubre el teclado de la terminal cuando digites tu NIP. Por ningún motivo proporciones tu NIP a la persona que te cobre o permitas que ella lo digite.

COMPRAS ONLINE

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1.- Verifica que la página web sea segura. Los es si tiene el protocolo de seguridad https y se visualiza el candado cerrado en la barra de dirección.
2.- Evita utilizar computadoras o redes de conexión públicas para realizar tus compras.
3.- Monitorea de manera periódica tus estados de cuenta. De esta manera podrás identificar compras que no hayas realizado tú mismo y reportarlas con tu banco.
4.- Es importante que acudas al Ministerio Público a levantar un acta, incluso si el banco ya te devolvió el dinero. Con esto contribuyes a que este tipo de delitos se hagan visibles.
5.- Recuerda que en caso de que el banco no te brinde una solución favorable, puedes acudir a la Condusef. También puedes solicitar ayuda o asesoría durante el proceso.

Los esfuerzos para reducir riesgos nunca están de más. Aunque confíes en tu familia evita proporcionar tus datos bancarios a otras personas. Si lo haces, cerciórate de conocer todos los gastos que representan para ti. Así como revisas tus notificaciones de Instagram y Facebook, conoce qué hay de nuevo en tus cuentas y apps bancarias.

Fuente: Condusef, Reforma, Mi Bolsillo

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