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Ciberseguridad

Así aprovechan los grupos delictivos la seguridad de WhatsApp

¿Cuántas veces has leído que tus datos, conversaciones y fotografías están en riesgo de ser sustraídos por piratas informáticos o vendidos por las mismas apps a empresas de publicidad? Seguramente muchas. Sin embargo, WhatsApp parece ser la única que garantiza la privacidad al 100 por ciento gracias a que utiliza la encriptación de extremo a extremo, algo que no solo lo has aprovechado tú, sino también criminales que se comunican por esta aplicación sin ser detectados por las autoridades.

En nuestro país grupos delictivos dedicados al narcotráfico utilizan la tecnología de WhatsApp para burlar a las agencias de seguridad de varios países. De acuerdo con funcionarios del gabinete de seguridad de México consultados por el diario Milenio, los criminales se sienten más seguros usando esta app ante la posibilidad de que sus teléfonos estén intervenidos, tal como lo hacían cuando utilizaban llamadas tradicionales y SMS.

¿Qué es la encriptación de WhatsApp y cómo funciona?

Antes de contarte toda la historia de los cárteles mexicanos y su principal “arma de comunicación”, es importante que conozcas qué es la encriptación de WhatsApp y cómo funciona. De acuerdo con el blog de esta red social, lo que la diferencia de las demás es que los mensajes no solo están cifrados entre ella y el usuario, sino que asegura que solo tú y el receptor puede leer lo que es enviado, ni siquiera WhatsApp lo puede hacer.


“Esto es por lo que tus mensajes están seguros con un candado y solo tú y el receptor tienen el código/llave para abrirlo y leer los mensajes. Para mayor protección, cada mensaje que envías tiene su propio candado y código único. Todos esto pasa de manera automática, sin necesidad de ajustar o crear chats secretos especiales para asegurar tus mensajes”, explica.


De esta manera garantiza que cada llamada, mensaje, foto, video, archivo, y mensaje de voz que envíes, incluyendo los chats de grupo, no caerán en manos de criminales cibernéticos, hackers o, incluso, de gobiernos opresores que busquen sacar provecho de la información.

WhatsApp no cede ni ante las autoridades de Estados Unidos

Los creadores de la red social han declarado que construyeron WhatsApp para ayudar a los usuarios a estar en contacto con sus amigos, compartir información vital durante un desastre natural, volver a conectar familias separadas o buscar una vida mucho mejor. Y aunque es seguro que han cumplido su objetivo, también han logrado ser una herramienta de comunicación que dificulta la detección de actividades ilícitas.

El fiscal de Estados Unidos William Barr declaró en junio del año pasado durante la Conferencia Internacional de Ciberseguridad, que han visto cómo los cárteles de las drogas transnacionales cambiaron sus comunicaciones a plataformas encriptadas, principalmente WhatsApp, aunque también utilizan Telegram, disponibles comercialmente y diseñadas para bloquear el acceso legal.

 

“En tiempos pasados, cuando tuvimos un éxito considerable en la lucha contra cárteles similares, la herramienta indispensable era la inteligencia de las comunicaciones. Sigue siendo la herramienta indispensable hoy”,

explicó Barr.

La situación es a todas luces alarmante. De acuerdo con el fiscal un cártel mexicano, no precisó cuál, utilizó la plataforma de mensajería para coordinar asesinatos de oficiales de policía en nuestro país. Además, también habrían triangulado grandes cantidades de fentanilo desde Asía a México y luego a Estados Unidos. “Si hubiéramos podido obtener acceso legal al chat de manera oportuna, podríamos haber salvado estas vidas”, lamentó.

Expertos en informática llaman a este fenómeno going dark o en español obscurecerse, pues esconden las comunicaciones al margen de la ley. Para el FBI, las agencias de aplicación de la ley tienen la autoridad legal para interceptar comunicaciones y acceder a información si se cuenta con órdenes judiciales; sin embargo, a menudo carecen de capacidad técnica para ejecutarlas debido a los cambios en los servicios y tecnologías, como sucede con WhatsApp.

Seguridad tecnológica vs la autoridad

Durante años el gobierno de Estados Unidos mantiene una batalla con las empresas de tecnología con el objetivo de equilibrar el acceso de las agencias de seguridad y la privacidad de los usuarios. Y a pesar de los esfuerzos de EU parece que no está avanzando para lograrlo.

Autoridades estadounidenses exigen a las grandes empresas de tecnología que les otorguen una manera de acceder a la información de dispositivos cuando se trate de casos de seguridad. A principios de este año, la fiscalía de EU criticó a Apple por no ayudar a los investigadores a desbloquear dos iPhone que le pertenecían a un presunto terrorista que atacó en diciembre de 2018 una base de la Marina en Florida.

A pesar de contar con la aprobación del tribunal por causa probable para buscar información en los dispositivos del atacante – donde esperaban encontrar información sobre con quién se comunicó y sobre qué hablaba antes del atentado–, el FBI no pudo acceder a los smartphone porque estaban bloqueados con contraseñas y encriptados.

Los señalamientos de filtraciones y venta de información motivan a algunas empresas a ganarse a los usuarios a través de tecnología que garantice la seguridad y privacidad, lo cual agradecemos por el amplio uso que le damos. Sin embargo, otra arista que involucra a grupos criminales nos lleva a reflexionar sobre el control y regulación en el uso de la tecnología. La pregunta obligada sería ¿qué es más importante, la privacidad de los usuarios o la oportunidad con la que cuentan los cárteles de la droga para burlar a la justicia?