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Ciberseguridad

7 películas y series para entender los riesgos cibernéticos

Es cierto que la tecnología cambió nuestra vida. Nos acerca de quienes están lejos y nos permite descubrir y aprender cosas a una velocidad que jamás hubiéramos imaginado. Las últimas generaciones ya aprendieron a vivir con ella, convirtiéndola en una parte esencial del crecimiento y formación de un ser humano. Sin embargo, en la amplitud de sus posibilidades, existen un abanico de riesgos que pueden convertirse en una pesadilla.

La tecnología y el Internet son tan abstractos que cuesta entender los riesgos a los que estamos expuestos cuando aceptamos compartir nuestros datos, pero el cine se ha encargado de mostrar esas historias como “ciencia ficción”, aunque pueden ser más reales de lo que creemos.

Ratter (2015)

Un thriller psicológico grabado en pantallas de iPhones, tablets y laptops en donde Emma, una chica que se mudó a Nueva York para estudiar la universidad empieza a vivir su sueño, hasta que poco a poco notamos que alguien más la está viendo a través de sus dispositivos eléctricos. El terror aumenta cuando una figura aparece mientras duerme y ella también empieza a notarlo hasta que es incontrolable y no sabe quién la vigila ni dónde, aunque es muy probable que lo haga a través de la cámara de sus dispositivos electrónicos.

Mr. Robot (2015)

Durante el día Eliot Anderson es un técnico de ciberseguridad con fobia social que se encarga de obtener datos personales para una enorme empresa informática y por las noches es un hacker que ayuda a entrar a los servidores de las grandes corporaciones para fines benéficos, sin embargo, poco a poco se enreda en una oscura trama.

Black Mirror (2016)

Black Mirror tiene la virtud de parecer un futuro distópico en donde la tecnología nos ha sobrepasado, pero es una representación muy realista del presente. Todos los capítulos generan una reflexión y ansiedad muy peculiar con respecto al uso de la tecnología, pero quizá uno de los más fuertes sea “Shut up and Dance”. En este episodio, Kenny es extorsionado por un misterioso hacker que tiene un video muy comprometedor de él. El hacker continuamente le manda mensajes solicitándole que haga tareas, incluso ilegales, con la condición de no compartir su video.

Swordfish (2001)

Definitivamente no es la mejor película, pero es un gran ejemplo de hasta dónde pueden llegar las ambiciones de un hacker experto. En Swordfish, Hugh Jackman protagoniza a un experto en informática recién salido de prisión que es reclutado por Gabriel Shear (John Travolta) para decodificar un código de seguridad. Para lograrlo, debe descubrir contraseñas, burlar firewalls y muchos dispositivos más que sólo un hacker con mucha experiencia podría hacer.

Cam – Cuenta bloqueada (2018)

Alice es una adolescente que se dedica a ser modelo de Internet, pero está obsesionada con ingresar al grupo de las 50 chicas más populares del sitio. Una mañana, descubre que su cuenta está transmitiendo en vivo, aun cuando ella no está conectada; intenta acceder con otra cuenta y es bloqueada inmediatamente. Poco a poco, descubre que alguien robó su rostro e identidad, así que se dedica a buscarla para recuperar su cuenta y popularidad. Un thriller psicológico que cuestiona el riesgo y la facilidad con la que alguien en el entorno digital puede no sólo obtener contraseñas, sino la imagen personal y utilizarla a su conveniencia.

Snowden (2016)

La película biográfica de Edward Snowden, exempleado de la CIA y de la NSA quien reveló el alcance del espionaje electrónico masivo de Estados Unidos en 2013, es sin duda un básico en esta lista. Aunque la filtración de estos datos se presta a un interminable debate moral, lo importante en esta película es entender la vulnerabilidad de información que resulta muy valiosa y cómo puede ser difundida con tanta facilidad.

Bonus: The Great Hack (2019)

Aunque no es una película ni una serie como tal, el nuevo documental de Netflix que habla sobre el escándalo de Cambridge Analytica nos hace pensar sobre los riesgos de las redes sociales y sus consecuencias en cuanto a la importancia, y uso, de los datos generados a través de interacciones en posteos diarios. En un futuro próximo, quien tenga control de los datos de las personas, podrá crear, modificar u omitir contenido con objetivos muy específicos.

Aunque la industria cinematográfica aún está entendiendo temas de ciberseguridad ­-la mayoría de las películas son de la última década-, las tramas aún parecen de terror y suspenso, pero hay que recordar que es una realidad. No necesitamos ser famosos para ser víctimas de delitos cibernéticos, todos estamos expuestos. Las regulaciones en cuanto a Internet aún son ambiguas, por lo que queda en nosotros ser conscientes y aprender a compartir datos de forma responsable.